jueves, 1 de enero de 2009

NO A LA ASIGNACION TRIBUTARIA A LA IGLESIA CATOLICA...de momento


Si fuese Ateo, agnóstico, o de alguna religión que no fuese la Católica, seguramente la gente entendería fácilmente la postura por la que apuesto:”NO a la asignación tributaria a la Iglesia Católica”; Ahora bien, parto de un postulado totalmente diferente, es decir, soy católico por voluntad y no por tradición y fruto de tal creencia, me siento comprometido con el mundo en el que vivo, participando activamente en mi entorno a través de asociaciones vecinales, partidos políticos y movimientos ecologistas y sindicales.
¿Cuál es el fundamento para apostar negativamente por la asignación? Reconozco que principalmente mi negativa partió como oposición y rechazo a las manifestaciones de la Iglesia Católica contra lo que ellos llaman “apuesta por el estado Laico” –aconfesional sería lo apropiado- aunque la Constitución lo recoja en los artículos 10.2, 14 y 16), su oposición a despenalizar la homosexualidad en el mundo (amenaza homosexual, ha dicho el actual Papa), su oposición a investigar con células madre, al uso de embriones, su oposición a la utilización de profilácticos para evitar el contagio del Sida, su oposición radical a la asignatura de educación para la ciudadanía, cuyo argumento es que son los padre los que deben educar moralmente a sus hijos, ¿y ellos no educan?, en fin, etc., etc.
La iglesia Católica es algo más que oposición, aunque parezca mentira, pero sin embargo muestra una imagen y tiene un comportamiento como Institución que está minando otros aspectos dignos de mencionar (lucha contra la pobreza, contra la marginación, a favor de la integración, lucha por el medio ambiente, por la igualdad entre hombres y mujeres etc.) y en las que trabaja activamente mas de un cristiano comprometido.
Me duele en el alma cuando oigo por las ondas de la cadena de la Iglesia, vociferar barbaridades e insultos ¿o no?, me duele en el corazón cuando se manifiestan en la Plaza de Colón los Obispos y dicen que la “democracia corre peligro por los ataques a la familia Cristiana” ¿o no?, me duele con fundamentación, que la iglesia hiciese estas manifestaciones tomando partido por un grupo político justo en el cierre de campaña del mismo ¿o no?. Y un dato, recordar que por Ley 42/2006 y con gobierno socialista, la financiación pasó de un 0,35 a un 0,70 sobre la cuota integra, ¿de qué estamos hablando? ¿Está siendo perseguida la iglesia?, ¿tal vez se la está marginando?...Sean serios ¡Por Dios!
Soy católico y reconozco la labor que hace la misma y entiendo que como Institución, como otras muchas, deba tener derecho a una financiación, y subrayo, “como otras muchas” porque sí puedo entender que a las Instituciones Religiosas se les exonere de pagar impuestos tipo IBI, o que se confiera al matrimonio católico (religioso) efectos civiles, lo entiendo, o lo respeto, por aquello de la tradición de este país, pero no puedo entender, ¡ahora no! Que con mi dinero –y así opto negativamente- se financie más, a esta Iglesia con la que no me siento identificado; Iglesia que emplea un porrón de dinero en hacer campañas publicitarias para que se opte en el impuesto para su financiación.
Si la iglesia católica, a la que quiero, para que conste, sigue empeñada en llenar sus arcas a través de los beneficios de oradores incendiarios, insultantes, y mil veces condenados por la justicia o intenta fijar su posición en un constante enfrentamiento no fundamentado, reaccionario y partidista, entonces sí diré definitivamente NO contéis con mi aportación para la financiación de la iglesia católica.

1 comentario:

Alba dijo...

estupendo, por fin se habla claro