sábado, 6 de diciembre de 2008

40 inviernos 40 veranos

40 INVIERNOS, 40 VERANOS

Cuando tuve 6 años, sólo me importaba montar en bici y jugar con mis muñecas, "hacer castillos en el aire"; Cuando llegué a los 15 años "creía en el príncipe azul" todo él amable y robusto a la vez; Cuando alcancé los 25 "construí muchas ilusiones" a base de fusionar ahorros y compromisos. Pero, es ahora, por primera vez en mi vida, cuando empiezo a constatar que estoy en un punto de inflexión y de equilibrio, un sentimiento de madurez que me hace sentir que estoy pisando suelo, que sobrevuelo las tempestades que llevamos dentro, que rozamos las miserias en las que nos apoyamos para seguir viviendo sin apenas mancharnos.

Tal vez sean los cuarenta veranos vividos, al cien por cien, o los cuarenta inviernos que he creído sufrir, pero hoy con mis cuarenta y tantos, desde este lujoso día que me permite mirar hacia atrás y proyectar hacia delante, desde mí sentir que estoy a mitad de camino, desde mi feminidad que más que Género, es un adjetivo que impregna lo sustantivo de la vida; Hoy, como decía, presiento que necesito imperativamente una nueva gasolina, tal vez una escapada al Caribe, llenar de nuevo el depósito para poder salir hacia delante, retomar la ilusión de los quince o los sueños de los veinticinco, reemprender el camino sin necesidad siquiera de llegar a la cumbre, respirar cada instante, bañarme de cada momento, absorber todo el color que manda nuestro Sol o integrarme en la madre Tierra, convertida yo en pura esencia. Es ahora cuando puedo, o al menos me lo planteo porque en los tiempos pasados, las ilusiones, quedaron diluidas en la necesidad de "tirar hacia delante", en la lucha del día a día de tus hijos, tu trabajo, tu casa, tu marido, TÚ, TÚ, … y demás. Pero ¿y ahora qué?, ¿a que aspiramos?, ¿hacia dónde vamos?. Tal vez a convertir tu utilitario en un último modelo o tal vez como dicen algunos, llegar al culmen del no hay mas y poseer una Super casa con solarium, piscina, garaje y jardín Zen. ¿Es ese el sentido final?, ¿Es nuestra prolongación de la vida convertirnos en eso?, ¿en una burbuja maravillosa?, ser una triunfadora o triunfador que sus necesidades las transforma a golpe de talonario…que cada uno se examine a si mismo en el fuero mas interno.

Este privilegio de pensar, porque pensar, de verdad es un privilegio, de plantearme lo que he vivido y sobre todo en lo que quiero vivir, hace que me sienta viva, muy viva y este acto egoísta entre comillas, de pensar en una misma y que es tan, tan necesario, me permite ver que he de seguir caminando por el mismo sendero; Y es que tengo tan claro que mi futuro feliz no está en la lejanía de los tiempos, cuando no tenga nada que hacer-que estupidez- o en incrementar mi cuenta en los bancos para el por si a caso.
Quiero seguir viviendo en mis carnes, lo que tanto dulzor me ha dado en mis entrañas y que lo sentí especialmente cuando di a luz en ese acto doloroso e increíble de entrega, de sentimiento de que nada das, si no te das a ti misma. Es esa vivencia la que me permite que no escabulla, ni rehulla el bulto, de vivir las necesidades de la persona que tengo a mi lado, incluso de aquella que está a dos aceras de mi puerta.

Me he dado cuenta que el sentido de la vida, no está en la lejanía, al otro lado del Charco, sino que la propia vida, el caminar por la misma y el vivir y convivir con el que está a tu lado, hace que vida y sentido de la misma, se integren o se diluyan en un mismo concepto.

Al final, como siempre, he cogido el toro por los cuernos y me he dicho a mí misma: aquí estoy con lo que soy y que me echen otros cien inviernos con sus veranos.

Sólo me ha faltado el viaje a Cuba, pero…que quieres que te diga, también percibo, que con el que comparto mi vida, sufro, disfruto, sueño, me aburro, proyecto, en definitiva aquel al que amo (que también tiene sus cuarenta y tantos) y que también sueña con su Caribe particular, a menudo me coge mi mano, algunas veces con ternura y otras tan sólo por costumbre y me mira a los ojos y "sin hablar", me dice:
"No te vayas a Cuba porque" estoy a tu lado.

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